Llueve sobre una ciudad que se cae a pedazos y no hay nadie esperando en ninguna puerta. En medio de todo eso, algo hecho de papel se niega a hundirse.
Hace seis años que somos Malamente. Cuatro EPs aprendiendo a no callarnos. Ahora llega el primer disco: ocho canciones que armamos con paciencia, ensayamos hasta el cansancio y grabamos recién cuando se sostuvieron solas.
Adentro hay gente que perdió y no se entrega. Gente que trabaja hasta el límite, que sueña para escaparse. Gente que el sistema dejó atrás y aun así no se rinde. Gente que despide a quien ama sin bajar los brazos.
Empezamos en el punk y nunca lo soltamos: está en la furia, en cómo paramos los golpes de pecho. Esta vez también nos animamos a la melodía, al duelo, a la ternura, sin que una apague a la otra.